Del hacer al ser: coaching para la sostenibilidad

Irene Petkoff - Sostenibilidad - Coach ICC & Leyla Suárez - Coach Trainer ICC

Algunos, como The Economist, pronostican que la “nueva normalidad” se espera que sea más bien un “algo diferente”. Animados por el hecho que en solo breves dos meses, debido a una economía y vida social “en pausa”, se haya expresado como nunca la solidaridad y colaboración entre diferentes actores, recuperado asombrosamente el ambiente del planeta y reconocido que, si es posible reducir nuestro consumo y adaptarse rápidamente a las necesidades, muchos aspiramos a que se deba pasar a concretar esta forma diferente de relaciones ambientales, sociales y económicas que es la sostenibilidad.

Así, tanto las empresas como los ciudadanos comienzan a preguntarse, cuál será el rol de las empresas frente a este reto. ¿A qué nuevos y “diferentes” propósitos se deben las empresas para pasar de hacer “algunas cosas sostenibles” a SER sostenibles? La crisis de la COVID-19 parece haberlo cambiado todo: las prioridades, las previsiones, las urgencias y también la sensibilidad y las expectativas de la ciudadanía. Cuando se trata del ambiente, vemos que para la sobrevivencia, no hay nada más impactante que cuidarlo. Hay una tendencia irreversible hacia el cambio climático y esto asoma una nueva crisis de consecuencias que pudieran ser tan catastróficas como la del nuevo coronavirus. Y en lo social, la empresa sostenible también necesita intensificar sus acciones en temas sociales, particularmente aquellos relacionados con los derechos humanos, los derechos laborales, la pobreza y las desigualdades, aspectos tan crudamente expuestos e intensificados durante y debido a la pandemia.

Aún antes de la pandemia, apenas el año pasado en una encuesta a 4.000 personas realizada por JUST Capital, la gente pedía que las principales prioridades de las corporaciones deberían ser pagar un salario justo y digno, actuar éticamente, proporcionar beneficios y un equilibrio entre la vida laboral y personal, proporcionar igualdad de oportunidades, fabricar productos beneficiosos y cuidar el ambiente. “El nuevo capitalismo es que las empresas están aquí para servir a sus accionistas, pero también a sus partes interesadas: empleados, clientes, escuelas públicas, personas sin hogar y el planeta " expreso Marc Benioff, presidente y co-CEO de Salesforce Inc, una poderosa empresa estadounidense que une empresas y clientes.

Los valores y propósitos con los que se alinean las empresas sostenibles responden a necesidades de rentabilidad, responsabilidad, innovación, sostenibilidad y diálogo continuo.

En tal sentido, en la empresa sostenible, cuando miramos a la rentabilidad, esta requiere alinearse a un mercado que demanda productos y servicios más sostenibles y “beneficiosos”, maximiza la creación de riqueza para la sociedad haciendo negocios al servicio de todos los stakeholders, en lugar de solo ganancias y rendimientos.

Los accionistas son importantes, pero es vital que las empresas también tengan en cuenta a los trabajadores, las comunidades, y el medio ambiente, por eso que la responsabilidad requiere que la empresa en su propósito considere la ética y los valores de la sociedad, así como las necesidades de todos sus stakeholders: clientes, cadena de suministros, gobierno, comunidad; colaborando, creando un impacto social positivo.

Para ser sostenibles, la empresa debe generar las estrategias, operaciones y ofertas de productos y servicios que respondan y se articulen a los requerimientos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la economía circular y la descarbonización de las industrias. E Innovar por ejemplo, al crear los medios tecnológicos y procesos necesarios para desarrollar las competencias sostenibles.

Y finalmente el dialogo continuo, de manera de hacer relevante para el tejido interno de las empresas, la sostenibilidad como eje transversal para operacionalizar e integrar este modelo en el corazón del negocio, y a lo externo involucrando a todos sus grupos de interés en la creación de valor compartido y sostenido.

Ahora mismo en abril, los Índices S&P Dow Jones lanzaron un Índice de Clima Alineado a los objetivos de Paris y un Índice de Transición Climática (PACT) . Son los últimos, que frente a una reacción predictiva de los mercados por los nuevos desafíos, se suman a una creciente lista de marcos financieros diseñados para canalizar la transición hacia inversiones sostenibles y resilientes, a prueba de contingencias.

El análisis del S&P Dow Jones señala que las carteras ESG (Environmental Social Governance) o ASG en español, han generado mejores rendimientos durante la crisis de la COVID-19 y también a largo plazo, que las carteras tradicionales. Lo que refleja que las empresas que prosperarán serán las que sean más útiles y relevantes socialmente y mejor respondan a la filosofía ESG.

El Foro Económico Mundial y las Cuatro Grandes (the Big Four) compañías de contabilidad están desarrollando un conjunto de indicadores y reportes que las compañías pueden incluir en sus informes anuales para medir su desempeño social y ambiental. "Al alinear a las empresas con los tenedores y los administradores de activos a través de indicadores comunes, limitados y significativos, nos aseguraremos de que haya suficiente capital disponible para cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible", dijo Brian Moynihan, CEO de Bank of America y Chairman del FEM International Business Council (IBC)

¿Cómo pueden las empresas construir un mapa de ruta que las lleve a ser más sostenibles, implementar los cambios en los indicadores que les permitan evaluar su evolución hacia la sostenibilidad y responder a las necesidades de los stakeholders? Creemos que esto es posible mediante lo que llamamos: Coaching para la Sostenibilidad.

El coaching para la sostenibilidad tiene como objetivo crear un movimiento de cambio cultural dentro de las organizaciones para generar un futuro sostenible, movimiento que solo puede construirse desde su seno, dado el impacto de sus acciones sobre la sociedad y el medio ambiente.

A través de este proceso de coaching, directores, ejecutivos, gerentes de diferentes niveles y líderes se van constituyendo en una comunidad con el mind set (creencias y paradigmas) y las competencias (conocimientos, habilidades y destrezas) para reflexionar y actuar de manera ágil sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible, otorgando un sentido ético a las políticas y articulándose con las prácticas de la empresa.

En la práctica, el acompañamiento a través del coaching para la sostenibilidad se enfoca en desencadenar los procesos internos necesarios para identificar y cuestionar las brechas internas existentes que limitan a la organización y que conspiran en contra de su éxito, en un mundo donde tanto inversores como clientes evalúan y ranquean a las empresas en función de la credibilidad y confiabilidad de sus liderazgos para convertir los principios de sostenibilidad en acciones.

Por tanto, se da inicio al proceso prestando atención a las personas que forman parte de la organización a fin de sentar las bases de la confianza frente a un proceso que se corresponde con la creación de un futuro más sostenible.

En este sentido se da prioridad a la comprensión de las suposiciones de las personas con respecto al cambio que representa la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en relación a su rol en el negocio y los desafíos que evalúan para ellos. A partir de aquí, se generan las interacciones necesarias para co construir un propósito que rescate para los interesados aquello que es importante obtener a lo largo de este proceso y que permitirá sostener a largo plazo el estado de ánimo y el compromiso para rediseñar nuevas actividades, productos y servicios.

Otro aspecto fundamental del coaching para la sostenibilidad que parte ya de lo anteriormente mencionado, es el establecimiento de un marco de trabajo colaborativo, en el que se facilita el dialogo y la articulación continua entre los diferentes interesados, incluyendo a clientes, proveedores y comunidad, para aprovechar la diversidad a favor de la innovación en relación a las acciones y los resultados que se quieren obtener.

Entre esos resultados se destacan, el lograr seguir siendo una oferta pertinente y rentable para el mercado, al contar productos y servicios que dan respuesta a necesidades más urgentes del mundo, reduciendo las pérdidas. En este proceso cada persona es un tomador consciente de decisiones, capaz de identificar su valor para las operaciones y resultados de la organización, por ende, responsable de sus acciones dentro del proceso.

A nivel del liderazgo, el desarrollo de lideres con visión de sostenibilidad, capaces de hacer crecer a sus equipos y generar las condiciones adecuadas para su fortalecimiento en un entorno cambiante y exigente con fronteras difusas, en los que existen roles claros ante un propósito y una meta compartida en la organización.

Así como, una cultura de aprendizaje colaborativo en la que las prácticas de trabajo se centran en generar una triple ganancia, para la gente, el planeta y la empresa, y por la otra, la conciencia sobre el impacto que cada contribución individual tiene sobre esta triple ganancia.

De esta manera, a través del proceso de coaching para la sostenibilidad la organización construye su propio mapa para dar los giros necesarios para evolucionar, dar valor a la sociedad, manteniendo su rentabilidad.


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